Kilian Jornet, el atleta que nació de las montañas

Kilian Jornet ha conseguido tantas metas que se hace raro pensar que es de carne y hueso.

Kilian Jornet es el referente en los deportes de altura. No importa la montaña, su inclinación o las condiciones climatológicas, cuanto más complicado sea el reto, más rápido llegará a la cima. A sus 27 años no se sabe dónde están sus límites, da igual la superficie, nieve, roca o grava no son un obstáculo para él. Además, siempre compite con el mínimo equipamiento, un poco de agua, unas gafas de sol y poco más.

A pesar de que sus últimas hazañas están más enfocadas a las carreras y ser alpinista de ultra montaña, el origen de Jornet está en el esquí de montaña, dónde también es un referente.

Killian Jornet Montaña

Éxitos

En Verbier (Suiza), Kilian consiguió en Febrero de 2015 la medalla de oro en el Campeonato del Mundo, en la carrera vertical que tenía una subida de 5, 8 km. de escalada.

Además, ganó también en el modo individual con cuatro ascensos verticales a un tramo de 1,7 km. y tres zonas angustiosas en un recorrido de 12.5 km.

2 meses después sumó otro título de la Copa del Mundo a su amplia vitrina.

En la última temporada invernal, Kilian recorrió la asombrosa cifra de 340.000 m. en vertical lo que demuestra que el esquí de montaña es solo una pequeña porción de la competición.

A priori se hace raro pensar que alguien con tantos éxitos, tantas carreras ganadas y records batidos encuentre una nueva motivación, pero eso no ha supuesto un problema para Kilian, que ha creado un proyecto personal llamado 'Las Cimas de Mi Vida' ('Summits of My Life'), objetivo que lleva en marcha desde 2012.

Killian Jornet saltando

Nuevos retos

Este reto de cuatro años se basa en conseguir los records de velocidad subiendo los picos más famosos y peligrosos del mundo. Lo ha conseguido en Mont Blanc, Cervino, Monte McKinley (Denali) y en el Aconcagua. Le falta el Elbrús y también en el llamado: cima del mundo, el Monte Everest.

¿Cómo consigue Kilian Jornet ser diferente al resto de los mortales? Tenemos algunas pistas que nos ayudarán a entender cómo consigue esas hazañas que lo hacen parecer sobrehumano.

Nacido en las montañas

Su padre tenía en los Pirineos a 2.000 m. de altitud un refugió, allí nació Kilian y desde pequeño estaba acostumbrado a ascender a picos de 3.000m. Con sólo 10 años cruzó en 42 días Los Pirineos. Su zona habitual eran las montañas, ellas allí donde jugaba y pasaron a ser parte de él.

Killian Jornet montaña

Su fuerza es la resistencia física

Con una altura de 171 cm. y un peso de 58kg Kilian tiene el físico ideal para los deportes de resistencia en subida. Son las proporciones perfectas que cumplen los mejores maratonianos y ciclistas del mundo.

Su máximo nivel de consumo de oxígeno es 90 ml/kg/min, lo que le iguala con los mejores atletas olímpicos, algo a lo que contribuye el entrenamiento y sus condiciones físicas.

Su cuerpo es 100% músculo

Kilian es de esos atletas dónde sus zonas de confort se encuentran a grandes velocidad. Es muy característico ver como bate récords con el mínimo equipo y casi sin suministros. Además tiene la virtud de casi no suda. Es la subida de 6.194 m. del Denali dónde tardó 11 horas y 40 minutos sólo llevaba un litro de agua y el equipamiento básico como sus gafas de sol o una gorra para la cabeza. En pleno verano y con temperaturas muy altas tiene la capacidad de estar corriendo todo el día y simplemente beber agua de los ríos y comer los pocos frutos o bayas que pueda encontrar por el monte.

Killian Jornet saltando montaña

Fusionado con la montaña

Kilian tiene un gran amor y conexión por las montañas. Se ha criado con los valores de escuchar y sentir el aire libre. No les tiene miedo aunque si un gran respeto. Es su hogar, y pese a haber perdido a uno de sus mejores amigos en un desgraciado accidente de esquí alpino escribió: “la montaña nos quita muchas cosas, pero también nos da lo necesario para poder respirar”

Desde el respeto y el corazón

Ante todo Kilian es una persona de gran corazón. Uno de sus planes para este año era ascender al Monte Everest, pero cuando un terrible terremoto asoló Nepal eso cambió. Decidió no cancelar el viaje, y continuó adelante con el viaje a Katmandú, y después de sólo 2 días del primer temblor, se quedó 20 días ayudando a la gente de Nepal, reconstruyendo las casas que quedaron completamente destruidas.

Actuó movido por sus sentimientos, y esta vez se convirtió en el mejor guía y serpa para el pueblo de Nepal.